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Calcular el margen de beneficio real de un producto, o su precio de venta a partir del de coste, es muy complicado y hay que tener en cuenta más detalles además de los propios precios (coste de las instalaciones donde se fabrica, se vende, empleados…), pero incluso el cálculo teniendo en cuenta los precios de coste y venta es algo en lo que fallan muchas empresas.

De hecho, hasta el día de hoy, nuestro programa utilizaba una fórmula incorrecta para calcular el margen de beneficio de un producto en función de su precio de venta y su precio de coste, pero como errar es de humanos y rectificar es de sabios, ya hemos solucionado este error.

¿Sobre qué precios calcular el margen y el precio de venta?

Esto es lo primero que hay que tener en cuenta. Lo lógico parece que para calcular precios deben utilizarse siempre los precios sin impuestos, tanto el de coste como el de venta, pero hay un caso particular en el que esto llevará a error y estar computando un margen mayor del real: cuando se trabaja en régimen de recargo de equivalencia.

Cuando un producto tiene un recargo de equivalencia en las compras asociado, se paga además del IVA, ese recargo adicional. En cambio, en las ventas no hay que declarar el IVA repercutido. Entonces, en este caso particular, si calculamos el margen o precio de venta sin impuestos, estaremos cometiendo un error, ya que nosotros lo compramos y vendemos siempre con impuestos incluídos, los cuales luego no se desgravan o declaran.

Resumiendo: si un producto lleva asociado recargo de equivalencia, el precio de venta y margen deben calcularse sobre los precios con impuestos. En caso contrario, sobre los precios de coste y venta sin impuestos.

¿Qué fórmula utilizar para calcular el precio de venta en función de un margen de beneficio?

Vamos a poner un ejemplo muy sencillo, y calculándolo ya sobre los precios con impuestos, suponiendo que trabajamos con recargo de equivalencia. Si trabajáramos sin recargo sería igual, pero sobre los precios sin impuestos.

Entonces, tenemos un producto que nos cuesta 100 euros, y al que queremos sacarle un margen de beneficio del 20%. Lo lógico es pensar que, para calcular el precio de venta, calculamos el 20% del precio de coste, se lo sumamos, y ya está. Es decir, el 20% de 100 son 20 euros, por lo que el precio de venta serían 120 euros, ¿no es así? Pues esto es un error.

Y la explicación viene con otro ejemplo: imagínate que ahora, ese producto que vendes por 120 euros, le aplicas un descuento del 20% debido a las rebajas. Calculas el 20% de 120, lo restas, y te sale un precio de venta de… ¡96 euros! Es decir, aplicaste un margen del 20%, después un descuento del 20%, y resulta que estás vendiendo el producto más barato de lo que lo compraste.

Puedes hacer estos cálculos con todos los precios y porcentajes que quieras, y verás como siempre perderás dinero si aplicas un margen y luego el mismo descuento sobre el precio de venta. ¿Por qué? Porque un margen debe calcularse siempre sobre el precio de venta, no sobre el de coste. Solo tendrás un margen una vez hayas vendido el producto.

Entonces, ¿cómo calculo realmente un precio de venta para que el margen de beneficio sea real? Pues con la siguiente fórmula:

Precio = Coste / (1 – ( margen / 100 ) )

Para el caso anterior, el Precio de venta será:

Precio = 100 / ( 1 – ( 20 / 100) ) = 125

El precio de venta que debes establecer para tener un margen del 20% sobre 100 euros, es de 125 euros. Compruébalo tu mismo: si haces un 20% de 125 euros, te salen 100 euros.

Conclusión

Al final lo que importa sobre todo al calcular precios de venta y márgenes es ser coherente. Realmente puedes utilizar la fórmula que más te convenga, pero especialmente si trabajas con márgenes estrechos, sin duda lo más recomendable es utilizar la fórmula buena.

En el software de gestión de Ilastec se venía utilizando la primera fórmula, debido a que es más sencilla de comprender, pero a partir de ahora se utilizará la segunda, debido a que es la única que es exacta al 100%.